25 años sin ‘Pistol Pete’ Maravich


El día 5 de enero se cumplieron 25 años del fallecimiento de Pete Maravich (1947-1988), uno de los mejores bases de la historia de la NBA. Un cuarto de siglo sin el genio de Pennsylvania, uno de los hombres clave en la evolución y revolución del baloncesto. ‘Pistol Pete’ hizo del baloncesto algo distinto, y sentó las bases de lo que serían los bases del futuro en la NBA. La muerte se lo llevó prematuramente tras sufrir un ataque al corazón en un partido con sus amigos. Sin embargo, su recuerdo sigue muy presente entre los aficionados a la NBA.

Espectáculo en la cancha

Los comienzos de Pete Maravich en la NBA no fueron fáciles a pesar de haber destacado sobremanera en su época universitaria. Sus detractores le echaban en cara que perdía demasiados balones y que era muy fallón en el tiro. Maravich, un tipo tímido y ensimismado, no entró tampoco con buen pie en el vestuario de Atlanta Hawks. Sin embargo, con el paso del tiempo, aficionados y compañeros se rindieron al juego de Pistol Pete.

Fue un auténtico innovador, cuyo repertorio era enorme. Su manejo de balón era insuperable y su mentalidad mejoró hasta llegar a ser el jugador que sabe cuándo arriesgar en un pase y cuando no. Es decir, dejó las florituras absurdas para crear nuevos pases y movimientos efectivos como alley-hoops, pases picados desde el otro campo, pick and roll, pases sin mirar y todo tipo de florituras para la época. Su estilo espectacular y pases imposibles influyeron enormemente en jugadores como Magic Johnson, John Stockton, ‘Chocolate Blanco’ Williams o Ricky Rubio.

Una vida corta y trágica


Pete Maravich nunca pudo disfrutar plenamente de sus éxitos (individuales) debido a la situación familiar complicada que atravesaba. Su madre era alcohólica y cada vez tenía más problemas con la bebida. Se suicidó de un tiro en la cabeza en 1973.

La relación con sus padres siempre fue extraña, ya que el propio Pete era un tipo extraño. Los problemas de alcoholismo y la trágica muerte de su madre fueron el detonante para que el rendimiento de Maravich bajase y fuera traspasado de Atlanta Hawks a New Orleans Jazz, donde recuperó su mejor baloncesto.

Pistol Pete, un tipo extraño

Pete Maravich era un hombre introvertido que expresaba toda su creatividad con el baloncesto. Mostraba además una especie de debilidad congénita, una especie de aura frágil que rodeaba a todo su ser. Era un tipo propenso a las situaciones fortuitas e inverosímiles, como lo fue el suicidio de su madre, sus extraños problemas de salud (parálisis facial) y su retirada.


Ni siquiera sus propios compañeros (sobre todo en Atlanta Hawks) entendían su baloncesto, su personalidad, ni sus métodos, aunque no es de extrañar ya Pete Maravich hacía cosas novedosas para la época como practicar Kung-fu para mejorar su movilidad, rapidez y coordinación en la cancha.

En un momento de su vida, vio a Dios y dedicó el resto de su vida a contárselo a todo el mundo y a propagar la palabra del señor allá por donde iba.

Un final imprevisible

Jugando un partido de baloncesto con sus amigos religiosos, Pete Maravich cayó desplomado al suelo víctima de un ataque al corazón. Murió instantáneamente. Tenía sólo 40 años. Un final imprevisible para un jugador imprevisible. Un jugador odiado y amado a partes iguales al cual le llegó todo el reconocimiento que se merecía después de muerto. Quizá el reconocimiento más significativo sea el que la NBA le sitúe como uno de los 50 mejores jugadores de su historia.

Sus 10 mejores jugadas

Os dejamos con un video de las 10 mejores jugadas de Pete Maravich.

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