El ‘Cyborg’ Griffin actualiza su sistema operativo


Sin duda, Blake Griffin es uno de los jugadores más mediáticos de la NBA. Para algunos, es uno de los jugadores más importantes de la liga, uno de los más espectaculares y un auténtico portento físico. Para otros, es un simple jugador de highlights, un saltimbanqui con conceptos muy básicos de baloncesto.

El caso es que Blake Griffin sabe que para llegar a ser el mejor, o uno de los mejores en la NBA, debe mejorar y convertirse en un jugador mucho más completo.

Los entrenamientos en solitario de Blake Griffin durante el parón de la NBA han ido encaminados a dos cosas fundamentales: mejorar su tiro de larga y media distancia y mejorar su control de balón. Individualmente, lo puedes trabajar, pero necesitas a tu equipo para trabajar otros conceptos del juego que Blake Griffin no tiene muy claros.

El último problema de Blake Griffin va unido a sus problemas con el tiro. Y es que, si quiere convertirse en uno de los mejores power forwards de la NBA, Griffin debe ser uno de los jugadores decisivos de su equipo; ahora lo es, pero para mal. Sus porcentajes en tiros libres son de poco más del 50% y el de triples es de un paupérrimo…¡¡12,5%!! Vamos, que los rivales se frotan las manos cuando llegan igualados a los últimos minutos de partido, ya que saben que hacer falta a Blake Griffin es tener medio partido en el bolsillo.

Pero no sólo eso, sino que el propio Cyborg sabe de sus malos porcentajes y cuando llegan los minutos finales se esconde para no tener que enfrentarse a esas situaciones, en las que sabe que es perjudicial para su equipo.

Tiene por tanto Blake Griffin, dos retos para esta temporada. Mejorar su tiro y su bote, lo cual se puede entrenar. Y mejorar su mentalidad, para poder llegar a ser un clutch player o algo que se le parezca. Al menos, no todo lo contrario como es ahora.

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