Kobe Bryant versión 2.0


Cuando uno habla acerca de un jugador como Kobe Bryant, que lo ha sido y aún es todo en la NBA, debe tener mucho cuidado con las palabras que le dedica, pues Kobe, más pronto que tarde, te puede hacer un ¡zas! en toda la boca. Pero por su condición de megaestrella también es lícito pedirle, exigirle más, aún cuando ya ha dado tanto. Ahora, con Los Angeles Lakers en plena crisis y tratando de encontrar su propia identidad, su gran estrella, Kobe Bryant, parece haberse reinventado ya a sí mismo. Llega la nueva versión de Kobe Bryant. Cual replicante, la versión 2.0 de Kobe Bryant se espera que esté preparada para durar, como mucho, 3-4 años.

Mientras muchos le tildaban de chupón, de desaparecer de los partidos cuando le apetecía (¿?), mientras los expertos se llenaban la boca diciendo que los Lakers juegan mejor cuando Kobe pasa más la bola… Mientras todo eso sucedía, poco a poco procedía a realizar una transformación en su juego silenciosa. Y todo porque sabe que, a pesar de que ahora mismo está en un buen momento físico, ya es hora de jugar con más inteligencia. Los Angeles Lakers tienen motivos aún para creer: esta nueva versión de Kobe Bryant aún no ha tocado techo.

Para empezar, Kobe tira bastante menos que antes, es decir selecciona mejor sus tiros, amén de haber mejorado mucho sus porcentajes en el tiro de tres. Es lógico. Kobe Bryant sabe que a sus virguerías, penetraciones y dribblings les queda una primavera, y el único modo de evitar que eso acabe con él, es siendo más inteligente, dosificándose y eligiendo mejor sus tiros y sus acciones ofensivas para ser igual de productivo que antes.

Pues parece que lo consigue: Kobe necesita 19,3 tiros de media (hasta el momento) para irse a los 28,6 puntos de media, siendo la temporada que menos lanza desde la temporada 2003-2004. Por ejemplo, en 2006 llegó a tirar 27,2 veces a canasta de media y entre 2000-2004 y 2004-2012 siempre ha estado por encima de los 20 lanzamientos por partido. Y en los últimos 5 años sin llegar a las cifras anotadoras de este año. Recordemos, con 19,3 tiros por partido.

Gran culpa de esto también lo tiene su mejoría en los triples, donde está logrando, y por bastante, el mejor porcentaje de su carrera, con casi un 40% de acierto. Todo esto hace de Kobe un jugador menos espectacular ofensivamente, pero igual de productivo o más hasta el momento. Sus aportaciones al equipo en cuanto a rebotes, asistencias o robos se mantienen e incluso mejoran las de los últimos años. La conclusión es clara. Kobe está en ese punto en que ha encontrado casi la total madurez de su juego, cuando físicamente aún está en condiciones.

Lógicamente, un solo jugador no puede hacer un equipo y algunas piezas del engranaje Laker deben empezar a hacer su trabajo si los Lakers no quieren desaprovechar la versión 2.0 de Kobe Bryant, esa que durará, al estilo de los Replicantes de Blade Runner, un tiempo limitado.

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