Molestias en la rodilla impiden el regreso de Derrick Rose


Derrick Rose lleca casi un año fuera de las canchas tras la grave lesión que se produjo la temporada pasada en su rodilla, una lesión que hipotecó el futuro de sus Chicago Bulls, hasta aquel momento uno de los candidatos al anillo. Desde aquel fatídico día, Rose ha sufrido un auténtico calvario, una dura travesía a través del desierto que aún no tiene vistas de terminarse. Y es que, aunque la vuelta del base de Chicago Bulls estaba prevista para mediados de este mes, problemas físicos en su rodilla hacen pensar que su regreso a las canchas pueda volver a retrasarse.

El jugador no acudió el pasado sábado a entrenar con su equipo al sentir unas molestias en los tendones de la corva de su maltrecha rodilla. Estas molestias no permiten a Derrick Rose moverse con normalidad y, sobre todo, impiden que se convenza de que está preparado para la vuelta a las canchas. Ni él ni su equipo quieren arriesgar y esperarán a que Rose esté totalmente recuperado y no sienta molestia alguna para confirmar su reaparición.

Rose sigue entrenando con sus compañeros


Mientras tanto, Derrick Rose sigue entrenando con sus compañeros y haciendo junto a ellos los tradicionales ejercicios de tiro antes de los partidos. A pesar de que su vuelta está cada vez más cercana, nadie quiere precipitarse en el regreso del jugador franquicia de Chicago Bulls tras una lesión tan grave. Así lo afirma el propio entrenador de los Bulls, Tom Thibodeau.

Derrick tiene que concentrarse en su rehabilitación y olvidarse de fechas (…) Él mismo decidirá cuándo es momento de volver. Entonces reestructuraremos lo que haga falta.

Rose lleva sin pisar una cancha de baloncesto desde el 28 de abril de 2012. Casi un año sin la magia del nuevo mesías de Chicago Bulls.

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