Multa a Stephen Jackson por las amenazas a Serge Ibaka


La NBA ha decidido entrar de oficio e imponer 25.000 dólares de multa a Stephen Jackson por unas recientes e incendiarias declaraciones en Twitter en las que amenaza a Serge Ibaka, prácticamente declarándole la guerra.

Todo comenzó durante el encuentro que enfrentó a Oklahoma City Thunder y Los Angeles Lakers. En un momento del partido, Serge Ibaka y Metta World Peace se engancharon tras una pugna por un rebote. Lo que parecía un simple enganchón pudo pasar a mayores si no hubieran intervenido los compañeros de ambos jugadores.

Pues bien, tras el partido, Stephen Jackson, actual jugador de San Antonio Spurs y persona sin vela alguna en ese entierro, escribió este mensaje en su Twitter.

Alguien se lo tiene que decir a serge Abaka (así lo escribió Jackson). No es tan duro como parece. La próxima vez que venga a por mí y le daré en la boca. Es una promesa. Está yendo demasiado lejos.

Lo cierto es que Jackson borró después el tuit y pidió perdón a Serge Ibaka, tachando sus declaraciones de infantiles. Sin embargo, ya todo el mundo se había hecho eco del tuit, incluida la NBA, que ha decidido sancionarle. Además, Serge Ibaka y Stephen Jackson ya habían tenido encontronazos y se sabía de sus antiguas rencillas.

Lo cierto es que no es la primera vez que Stephen Jackson actúa prácticamente como un matón. No obstante, entenderemos un poco mejor este ataque hacia Serge Ibaka si tenemos en cuenta que Stephen Jackson y Metta World Peace fueron los dos involucrados en la infausta pelea con unos espectadores en Detroit cuando ambos eran jugadores de Indiana Pacers. Y por cierto, Jackson nunca llegó a pedir perdón e incluso se regodeó en futuras entrevistas de haberles propinado una paliza. De hecho, afirmó que lo que más le había fastidiado de todo, eran los 3 millones de euros de multa que le cayeron.

Así que estos 25.000 son simple calderilla. Lástima que Jackson esta vez no haya podido disfrutar sacudiéndole a nadie. Aunque, tratándose de Ibaka, quizá el que se iba a ir calentito a casa fuera él.

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