Olympiacos, campeón de la Euroliga tras una remontada histórica


El conjunto griego se proclamó vencedor de la Final-four de 2012 ante el CSKA de Moscú, tras ganar al combinado ruso por un solo punto en un final de partido de los que pasarán a los anales del baloncesto (61 – 62). Olympiacos se sobrepuso a un inicio de partido horrible en el que firmó una de las peores primeras partes que se recuerden en las finales a cuatro, pero en un increíble sprint final, empujados por una fe inquebrantable, dieron la vuelta a un partido de infarto y llevaron la locura a los seguidores griegos del Sinan Erdem Arena.

Fue una final de Euroliga para la historia, un cóctel explosivo con dos ingredientes que pueden parecer contraproducentes para el espectáculo, pero que en partidos como el de ayer fueron una auténtica bomba: nervios y mal juego. Con esos dos ingredientes, Olympiacos y CSKA de Moscú nos brindaron lo peor y, a la vez, lo mejor de este deporte.

Fue un partido plagado de fallos, marcado por las defensas, en el que los ataques no eran fluídos y los porcentajes en tiros de campo apenas llegaban al 25% en el primer tiempo. Sólo hace falta decir que el primer cuarto acabó con 10-7 para CSKA, la peor anotación en la historia de la final de la Euroliga.

Fue Milos Teodosic el que, como la gran estrella que es, rompió un partido en el que todos estaban agarrotados, con tres triples casi consecutivos que permitieron que su equipo se marchara con 14 de ventaja al descanso (34 – 20).


CSKA siguió apretando en el tercer cuarto, en el que la diferencia llegó a su máximo, 19 puntos. Y ahí fue cuando al equipo ruso le entró el pánico. Olympiacos logró un parcial de 0 – 6 vital antes del final del tercer cuarto, que les dejaba aún con opciones (53 – 40). Pero es que además, comenzó anotando en el último cuarto y, cuando vieron rebajada la barrera de los 10 puntos, la gesta ya era posible. Todo el pabellón lo veía, tanto los rusos como los griegos. 14 puntos seguidos dejaron con las piernas más temblando aún al CSKA.

El equipo griego persistió en su empeño y logró llegar al final con opciones, donde los tiros libres jugaron un papel fundamental. CSKA sólo convirtió 1 de sus 5 últimos lanzamientos, mientras que Olympiacos aprovechó los dos que tuvo. Los dos últimos los falló el lituanoSiskauskas (61 – 60) a 10 segundos del final. Al jugador del conjunto ruso le pudo la presión; Olympiacos capturó el rebote y, casi sobre la bocina, Printezis de gancho ortopédico, le daba a los griegos su 2ª Euroliga (61 – 62). Apoteósico.

Fue un final de infarto y cruel con los perdedores, pero un digno broche de oro para la máxima competición continental de baloncesto.

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